Que levante la mano quien no le haya cantado nunca el aliento: una comida cargadita de ajo o cebolla, una saludable —solo si lo cocina como recomiendan los nutricionistas— ración de brócoli, el tabaco, un resfriado, un medicamento, un problema dental…

Hay al menos 80 razones que pueden ocasionar mal aliento y, aunque en muchos casos es un problema puntual, más del 25% de las personas —de cualquier edad, sexo y condición social— presenta halitosis de forma habitual y esto no está libre de tener consecuencias psicológicas, según la información que ofrece el Instituto del Aliento.

La culpa era del brócoli

Un caso extremo es el de una mujer holandesa que hace 25 años acudió a la consulta del doctor Edwin Winkel, de Clínica de Periodoncia de Amsterdam, buscando una solución para su mal aliento. Allí le explicó que su hermano también padecía el mismo problema. El facultativo tomó diferentes muestras de la paciente y los envió al Centro Médico Nijmegen de la Universidad de Radboud (Países Bajos) para su análisis.

El estudio, que se ha publicado ahora en la revista Nature Genetics, reveló la presencia de altas concentraciones de cuatro metabolitos —productos del metabolismo— que contenían azufre, lo que estaba provocando el mal aliento. Dos de ellos —el sulfuro de dimetilo y el metanotiol— son de hecho compuestos volátiles —se mueven por el organismo— que pueden proceder de los alimentos y se producen en gran cantidad en el intestino. El problema llega cuando no se descomponen correctamente y por tanto se acumulan.

“Hay investigaciones que señalan que en personas con cáncer se produce mayor cantidad de metanotiol y de dimetilsulfuro”, Jesús del Valle (miembro Programa de Cáncer Hereditario del CiberOnc y del Institut Catalá d’Oncología)

Los investigadores detectaron que en el caso de esta paciente la causa de esa acumulación de metabolitos estaba en una mutación del gen SELENBP1, encargado de codificar una proteína que precisamente descompone el metanotiol. El error genético, que impide la descomposición de este metabolito lo que deriva en halitosis, se ha encontrado hasta ahora tan solo en tres familias: la de esta mujer holandesa, una de Alemania y otra en Portugal. El hallazgo, además de tranquilizar a los afectados les ayudará a elegir los alimentos de su dieta, huyendo de los más ricos en azufre (alcachofa, repollo, brócoli y col son algunos ejemplos).

¿Se puede detectar un cáncer por el aliento?

El estudio, por tanto, sugiere que el mal aliento puede tener un componente genético. Pero no solo eso. Este gen causante de la halitosis en esas tres familias se ha asociado con diferentes tipos de tumores, como admiten los científicos holandeses en la publicación, “aunque se desconoce su papel exacto”. ¿Quiere esto decir que se podría detectar un cáncer a través del aliento?

“Hay investigaciones que señalan que en personas con cáncer se produce mayor cantidad de metanotiol y de dimetilsulfuro”, explica Jesús del Valle, del Programa de Cáncer Hereditario del CiberOnc y del Institut Catalá d’Oncología(ICO-Idibell). El experto señala varios ejemplos como “un trabajo basado en un número de casos muy pequeño; en otro, los autores señalan que encontraron una mayor concentración de algunos compuestos sulforosos en el aliento de pacientes con cáncer de pulmón y en ventosidades de pacientes con cáncer de colon; y en el último Congreso Europeo de Cáncer, el Imperial College de Londres presentó un estudio sobre la detección de cáncer de esófago y de estómago basado en la presencia y concentración de determinados compuestos químicos”.

También el doctor Lisardo Ugidos, del Servicio de Oncología Médica del Centro Integral Oncológico Clara Campal (HM CIOCC), añade que “en tumores de colon o mama, la acción de proteínas derivadas del SELENBP1 está disminuida y los niveles de otras moléculas sulfuradas son mayores”.

Es un diagnóstico poco específico

Entonces, ¿se podrían identificar el cáncer a través del aliento? La posibilidad de detectar un cáncer solo con soplar es —sin duda— atractiva, pero los investigadores son tremendamente cautos.

Podría llegar a ser un buen marcador para la detección de algunos tumores como los de pulmón, gástrico o esofágico, al igual que el análisis de las flatulencias podría revelar tumores colorrectales”, considera Del Valle. El experto sin embargo aclara que, hasta donde él sabe, “todavía no se ha demostrado su eficacia en la detección en fases tempranas“.

“A día de hoy, no existe ninguna prueba de valor que diga que por un test de aliento se vaya a saber si alguien va a padecer cáncer”, Guillermo Vidal (ingeniero y fundador de Ion Technology)

Ugidos reconoce que “cada vez cobra más importancia el papel de la microbiota bucal y faríngea en tumores digestivos, de cabeza y cuello, ya que algunas de esas bacterias pueden producir sustancias también detectables en el aliento”. Sin embargo, añade: “Se trata de un método inespecífico que no diferenciaría unos tumores de otros”. Estas sustancias no solo indican la presencia de un tumor maligno, también pueden aumentar por patologías benignas o porque estemos tomando algún medicamento.

El futuro cercano

A pesar de las dificultades, la ciencia sigue avanzando. Para poder estudiar la compleja composición del aliento, que contiene hasta 200 elementos diferentes, el ingeniero Guillermo Vidal, fundador de la compañía Ion Technology, ha desarrollado un potente sistema de análisis del aliento —el Super Sesi—, que se encuentra ya en algunos hospitales de Suiza, Perú, Italia y China.

“El aparato permite detectar moléculas grandes, que son relevantes desde el punto de vista biológico”, aclara. A partir de aquí se podría aplicar al diagnóstico de diferentes enfermedades. Aunque, “a día de hoy, no existe ninguna prueba de valor que diga que se va a padecer cáncer por un test de aliento”. De hecho, “hay muy pocos test diagnósticos aprobados por las autoridades europeas y estadounidenses y ninguno para hacer diagnóstico de cáncer basados en el aliento“, subraya.

¿Significa esto que hay que descartar la utilidad del aliento para identificar la presencia de un tumor? No, pero está claro que todavía está muy lejos de ser una realidad clínica. “Si se confirman adecuadamente muchos de los avances que vemos hoy, todavía pasarán bastantes años hasta que lleguen al paciente. Incluso podrían no llegar nunca aunque se demuestre su perfecta validez”, advierte el miembro del ICO-Idibell.

Olfato canino

Descubrir el cáncer en fases muy preliminares es crucial para atajarlo con éxito, y mucho mejor si se hace con pruebas prácticamente inocuas. Este objetivo centra multitud de investigaciones en las que, a priori, no hay que descartar ninguna pista. Una de las más recientes es la llamada biopsia líquida (que consiste en encontrar ADN de tumores en una muestra de sangre), y antes fue el test de sangre oculta en heces (para el diagnóstico de cáncer de colon).

Más sorprendente es utilizar el olfato canino, y un equipo de investigadores japoneses ha demostrado que no es una idea descabellada. Los científicos tomaron muestras de heces y de aliento exhalado de pacientes con cáncer colorrectal y de personas sanas. La prueba consistió en hacer oler a un labrador retriever (especialmente entrenado para detectar el olor de cáncer) muestras de pacientes colocadas al azar y separadas por cinco cajas. Al animal le bastó con oler el aliento de un enfermo para quedarse parado delante de la caja de las heces del afectado.

 

fuente: https://elpais.com/elpais/2018/02/07/buenavida/1518021283_075225.html

Cada vez es mayor el número de evidencias que relacionan las enfermedades bucodentales, caso de la periodontitis o ‘enfermedad de las encías’, con las patologías cardiovasculares. Por ejemplo, ya se sabe que la bacteria ‘Porphyromonas gingivalis’, además de causar directamente la enfermedad periodontal, altera la expresión génica de las proteínas implicadas en la activación de la inflamación y, por tanto, en el desarrollo de la aterosclerosis. Tal es así que, de manera similar a como ocurre con la diabetes, la consulta del dentista se presenta como un lugar idóneo para promover la salud cardiovascular e, incluso, para detectar a las personas en riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular o que, sin saberlo, ya la padecen. Por ello, la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) y la Sociedad Española de Cardiología (SEC) han puesto en marcha, con la participación de la Fundación SEPA de Periodoncia e Implantes Dentales, la Fundación Dental Española (FDE) y la Fundación Española del Corazón (FEC), un curso online para formar a los dentistas de todo el país sobre cómo promover la salud cardiovascular en la consulta dental. Una iniciativa pionera no solo en España, sino en toda Europa.

Como explica Blas Noguerol, patrono de la Fundación SEPA, «en una clínica dental media se podría detectar al menos un paciente diabético no diagnosticado al año y entre dos y cuatro prediabéticos. Además, se podrían detectar unos tres pacientes hipertensos no diagnosticados o inadecuadamente controlados. Esto refleja el papel del dentista como agente clave en la detección del riesgo cardiovascular».

No en vano, como recuerda Manuel Anguita, presidente de la SEC, «la consulta dental no deja de ser, salvando las diferencias, una especie de servicio de Atención Primaria de Salud, al que acuden personas sanas con problemas bucodentales y también otras que, muchas veces sin saberlo, presentan alteraciones de salud que van más allá de la cavidad oral. De hecho, los dentistas pueden jugar un papel similar al que tienen los médicos generales en lo que respecta a la labor de prevención y detección de enfermedades».

Salud cardiovascular

El curso, enmarcado en el proyecto ‘MimoCardio-Cuida tus Encías’ de SEPA y la SEC para mejorar y potenciar la comunicación entre los médicos y los dentistas con objeto de sensibilizar a la población en la promoción de la salud bucodental y general, muy especialmente cardiovascular, cuenta con la colaboración de VITIS y Perio AID y será, al menos en su primera edición –ya hay cuatro programadas para 2018 y cinco para 2019–, totalmente gratuito.

Concretamente, el objetivo es que, como mínimo, hasta un 20% de los más de 36.000 dentistas colegiados que ejercen en nuestro país hayan realizado el curso en 2020. Y para ello, la iniciativa será canalizada por el Consejo General de Dentistas de España y sus 52 colegios profesionales.

Cuando el dentista realiza un tratamiento periodontal está reduciendo simultáneamente el riesgo cardiovascular del paciente

Como destaca Adrián Guerrero, presidente de SEPA, “con esta iniciativa no solo se pretende proveer a los profesionales de la Odontología de una información básica para que puedan atender correctamente las particularidades y demandas especiales que pueden tener los pacientes con enfermedad cardiovascular que acuden a la consulta dental, sino que, aún más importante, se ofrece a dentistas conocimientos y herramientas para que puedan detectar precozmente factores de riesgo cardiovascular y promover hábitos de vida saludables. No cabe duda de que la clínica dental es un espacio de salud ideal para activar acciones de prevención primaria, tanto en el ámbito dental y periodontal como en el de la salud general”.

Es más; los organizadores también prevén que el curso se amplíe en el futuro a los cardiólogos, en este caso incidiendo en conocimientos esenciales sobre enfermedad periodontal y su posible impacto en la aparición, desarrollo y complicación de algunos eventos cardiovasculares.

Más allá del cuidado bucodental

Las personas con una mala salud bucodental tienen un mayor riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular, hasta el punto de que padecer enfermedades en las encías aumenta en un 25-50% las probabilidades de desarrollar una patología cardiovascular y, por ende, de padecer un infarto o un ictus.

Como concluye Adrián Guerrero, «la periodontitis es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares. Por ello, cuando el dentista realiza un tratamiento periodontal está reduciendo simultáneamente el riesgo cardiovascular. Y si a esto le sumamos la labor que podemos jugar en la promoción de hábitos de vida saludable y la eliminación de hábitos nocivos, caso del tabaquismo, el impacto sobre la salud periodontal, cardiovascular y general es muy relevante».

 

Fuente: https://www.abc.es/salud/sepa/abci-dentistas-colaboraran-promocion-y-cuidado-salud-cardiovascular-201803020930_noticia.html

Desde los materiales, pasando por el diagnóstico y la planificación de un tratamiento hasta llegar a nuevas técnicas y sistemas, la tecnología tiene mucho que ver en los avances que ha experimentado en los últimos años la odontología y, en consecuencia, las clínicas dentales, que pueden aprovecharse de todos sus beneficios ofreciendo a sus pacientes la mejor experiencia y los mejores y más innovadores tratamientos para su boca.

 

En los últimos años lucir una boca bonita se ha convertido para muchas personas en una cuestión prioritaria. Tener una dentadura perfecta, blanca y con una mordedura perfecta es hoy más asequible que nunca gracias a la aparición de nuevas técnicas, procesos novedosos y mejores especialistas.

Y es que cuando alguien busca mejorar su sonrisa lo que necesita son garantías de que eso sucederá y que se realizará de la mejor manera. Una de las especialidades más utilizadas en este sentido es sin lugar a dudas la ortodoncia. Tener los dientes desalineados o desajustados es algo muy común y no es un problema que únicamente afecte a lo estético, sino que también puede producir efectos contrarios en nuestra salud. En este sentido, no es extraño encontrar a personas de distintas edades utilizando los famosos brackets o aparatos dentales, un tratamiento muy habitual y que logra, en un relativo espacio corto de tiempo, que nuestra sonrisa luzca atractiva. Muchas clínicas, además, ponen facilidades a los pacientes a la hora de financiar este tipo de tratamiento que cuenta con muchos avances.

Diagnóstico

Precisamente, en cuanto a diagnósticos se refiere, la radiología dental y maxilofacial en 3D (TAC dental o CBCT) es uno de estos innovadores avances. Este TAC dental va un paso más allá de las radiografías panorámicas o laterales digitales ya que permite disfrutar de una visión más profunda y exacta del maxilofacial gracias a la imagen tridimensional y las dimensiones exactas de la dentadura del paciente, logrando así encontrar, con una precisión de cirujano, cualquier malposición dental, algo que hace unos años era imposible de imaginar.

Los escáneres intraorales también son otra alternativa a la hora de lograr simulaciones en 3D que ofrezcan una perfecta exactitud. A través de un software conectado a un ordenador, el escáner intraoral de luz blanca permite observar los problemas desde cualquier ángulo, lo que, en definitiva, es un beneficio de mucho valor tanto para el especialista como para el paciente.

Tratamiento

En lo que respecta los tratamientos, a los brackets habituales, ahora más modernos y menos dolorosos, se han unido los de baja fricción y autoligables, que son de última generación y que consiguen crear un sistema de fuerzas ligeras y de baja fricción, como su nombre indican, con resultados muy notorios.

Otro de los avances que muchos agradecen es la ortodoncia invisible, algo que para muchas personas, según su desempeño, es primordial a la hora de seleccionar unos brackets. Ahora ya no hay problema en este aspecto, ya que estos brackets se colocan en la cara anterior del diente o pueden encontrarse fundas o férulas transparentes que recubren los dientes hasta colocarlos en la posición adecuada. Están muy de moda y son la perfecta alternativa a la ortodoncia convencional.

Los brackets estéticos de cerámica y zafiro también son de los más utilizados ya no sólo por niños y adolescentes, sino también por adultos. Su salida al mercado supuso una auténtica revolución y tiene su explicación, pues también destacan por su discreción. Ofrecen a los pacientes unos resultados estéticos prácticamente inmejorables y escoger entre uno u otro depende de lo recomendado por el especialista y también lo que requiera el paciente.

Por otra parte, cualquier tratamiento aplicado en caso de enfermedad periodontal tiene como objetivo controlar la infección presente en la boca. El tipo de tratamiento a utilizar depende de la extensión de la enfermedad. La evaluación de cada caso por profesionales experimentados hace posible determinar el mejor camino a seguir para conseguir los resultados más efectivos y rápidos posibles.

El primer paso en el tratamiento de esta patología consiste en eliminar el sarro mediante un raspado y alisado de las raíces. De esta forma se elimina el sarro depositado por encima y por debajo de la línea de las encías y se acaba con los gérmenes que puedan acumularse en la raíz del diente, hecho que ocasiona la aparición de zonas ásperas.

Láser

Existen técnicas tradicionales para poder llevar a cabo todas estas acciones capaces de erradicar la enfermedad periodontal, pero la forma más efectiva y novedosa de llevar a cabo este proceso es aprovechar la energía emitida por un láser.

De forma general, este láser funciona aplicando energía en forma de luz. Es decir, el láser aplica luz sobre los tejidos que son tratados con él y como consecuencia de esa luz se genera energía. La energía aplicada en ciertos tejidos se puede utilizar como elemento cortante o vaporizador, permitiendo eliminar ciertos tejidos blandos, tejidos infectados e incluso eliminar tejidos duros como pueden ser los cálculos óseos. Esta es la principal causa por la que el uso del láser se ha extendido para el tratamiento de la enfermedad periodontal donde es necesario eliminar la placa y el tejido infectado para acabar con la enfermedad de una forma efectiva.

FUENTE: http://www.laopinion.es/opinion-especiales/2018/02/28/tecnologia-clave-avances-odontologia/855034.html

La halitosis o mal aliento, es un trastorno bastante común que afecta a casi la mitad de la población en algún momento de su vida. El mal olor característico de la halitosis puede estar originado por diversas causas, aunque lo más habitual es que esté relacionado con una deficiente higiene de la cavidad bucal, que facilita la acumulación de sarro y por tanto la proliferación de bacterias que producen sustancias que despiden un desagradable olor. También puede estar causado por piercings en la lengua o por caries muy extensas.

Algunas patologías del aparato respiratorio, como el cáncer de pulmón, la sinusitis o la bronquitis, así como las que se producen en el tubo digestivo, como la gastritis, la hernia de hiato o la presencia de Helicobacter pylori también pueden provocar un olor desagradable al que debe ponerse solución cuanto antes para evitar que afecten a la salud y a la vida social de la persona.

La escasez de saliva, con la consecuente sequedad de boca, está también asociada a la halitosis. Las glándulas salivales segregan un fluido compuesto en un 99% por agua, la saliva, que tiene propiedades antisépticas y cumple la función de mantener limpia y lubricada la cavidad oral; así, cuando la cantidad de saliva no es suficiente la higiene bucal se resiente.

Resulta muy desagradable padecer halitosis. Para el que la sufre el problema no está tanto en el olor (que habitualmente no percibe), como en la inseguridad que le provoca. Los afectados sienten vergüenza y temor por molestar a otras personas, se sienten sucios y culpables por su mal aliento, y sus relaciones sociales se ven deterioradas. Además, en los casos más graves, las personas de su entorno también encuentran insoportable el olor.

FUENTE: https://www.webconsultas.com/belleza-y-bienestar/afecciones-esteticas/halitosis-2481

La gran responsabilidad que supone ser padre conlleva que nos vengan a la mente centenares de preguntas. Una de ellas es cuándo deberíamos llevar a nuestro hijo por primera vez al dentista. Si hace unos años se consideraba que la primera visita debía hacerse cuando al niño le habían salido todos los dientes de leche, hoy los expertos recomiendan cuidar de su salud bucodental desde el primer día, aún sin haber erupcionado ningún diente.

«La Academia Americana de Odontología Pediátrica recomienda hacer la primera visita cuando el niño haya cumplido su primer año de vida. El primer diente suele aparecer a los seis meses, y aunque al año aún no los tenga todos, es importante llevarlo al dentista desde el principio», explica Mireia Alcaraz, Odontóloga de ADE Clínica Dental.

Las razones, según Alcaraz, son varias. En primer lugar, es vital seguir los consejos personalizados del dentista, porque los niños con unos dientes sanos mastican mejor los alimentos, aprenden más fácilmente a hablar y vocalizar correctamente, y sonríen con más seguridad. Todo esto contribuye a mejorar notablemente su calidad de vida.

Además, las primeras visitas generalmente consistirán en una exploración de encías y dientes. Si, en cambio, esperamos a llevarlo hasta que tenga una dolencia, nuestro hijo podría desarrollar miedo al dentista, asociándolo al dolor y a esa mala experiencia. Por ello, es muy importante que exista buena relación entre el niño y el profesional desde el primer día.

En cuanto a la frecuencia de las revisiones, los expertos recomiendan establecer una visita anual, salvo detectarse algún tipo de anomalía o enfermedad en dientes o encías.

El papel de los padres

Los primeros dientes de leche suelen aparecer sobre los seis meses de vida. Son muy importantes para la estructura bucal y facial, y marcarán la posición de los dientes permanentes. Cuidarlos es fundamental para el correcto desarrollo del lenguaje y la autoestima, además del riesgo que conlleva para la dentadura permanente que el niño tenga caries en sus dientes de leche. Los datos, según el Consejo General de Dentistas, son preocupantes: un 33% de los menores de 5 años padece caries.

Por ello, los odontopediatras recomiendan a los padres adquirir unos buenos hábitos desde el primer día. Antes de la erupción de los primeros dientes, se les aconseja limpiar las encías del bebé con gasas o dedales de silicona, principalmente tras la toma de la noche, para evitar que restos de alimento queden depositados, afectando su buena salud bucodental. Una vez empiecen a salir, es importante que la higiene bucal se haga tanto por la mañana como por la noche, limpiando dientes, encías, lengua, mejillas y paladar.

Además, con el tiempo es fundamental que los padres inculquen a sus pequeños los buenos hábitos de higiene bucodental, creando un patrón de cuidado que los acompañará el resto de su vida, para prevenir posibles afecciones, corregir malas costumbres y supervisar su técnica de cepillado.

Fuente: http://www.abc.es/familia/vida-sana/abci-cuando-deberia-llevar-hijo-primera-dentista-201711241513_noticia.html

 

Hoy en día el 19,5% de la población practica deporte diariamente, mientras que el 46,2% lo hace una vez a la semana. Estos datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte desvelan la importancia de las prácticas deportivas en nuestra sociedad. Pero para poder seguir este ritmo, es condición sine qua disponer de buena salud, sin olvidar o menospreciar una completa higiene dental.                                                                                                             ¿Imaginas que un deportista no pudiera disputar una gran final por culpa de un dolor de muelas? Atletas, ciclistas, tenistas e incluso futbolistas han tenido que renunciar a alguna cita importante por problemas bucodentales que podrían haberse evitado. El deporte supone una mayor exigencia para el organismo, por lo que este debe estar en perfectas condiciones para rendir al máximo. Sin embargo, el control de la salud bucodental de los deportistas es uno de los aspectos menos atendidos.                                                                Cuando un deportista padece una lesión, es muy frecuente que se busque el origen del problema en la zona afectada, sin embargo, si tras un examen de la zona no se encuentra una solución, no queda otro remedio que realizar un análisis más profundo.            “Lo ideal sería que antes de comenzar la temporada, los deportistas se sometiesen a una revisión bucodental que permitiese posteriormente un seguimiento rutinario. De esta forma se podría minimizar al máximo este tipo de dolencias, que posteriormente se ven reflejadas en un menor rendimiento deportivo”, asegura Gustavo Camañas, miembro de la Comisión Médica de Vitaldent.

Tener una boca sana es básico para garantizar la salud general de una persona; pero para los deportistas el cuidado de su salud bucodental cobra especial importancia. Y es que una simple caries o un problema periodontal, puede afectar notablemente a su rendimiento.

Los problemas bucodentales más frecuentes

  • Traumatismos dentales: Aunque la creencia es que los deportes de contacto, tales como el boxeo o el rugby, producen más traumatismos dentales, la realidad es que no. Y es que en este tipo de deportes se suelen llevar protectores dentales obligatorios para prevenir cualquier posible impacto en la boca.

Es en otros deportes, como en el fútbol, el balonmano o el baloncesto, donde más fracturas dentales se producen por colisiones y golpes, ya que la mayor parte de estos deportistas juegan sin protectores bucales.

  • Bruxismo: Los deportistas suelen tener picos de actividad más alta e intensa donde es necesario que den el 100% de ellos mismos y en muchas ocasiones, esto conlleva que, de forma involuntaria, aprieten los dientes.

Además, el estrés que provoca la competición puede causar al deportista bruxismo, provocándole, no solo el desgaste de las piezas dentales, sino dolores de cabeza y complicaciones musculares que influirán en su rendimiento.

  • Caries y desgaste dental: La deshidratación o la ingesta de productos ricos en glucosa y bebidas isotónicas pueden favorecer la aparición de caries, lo que puede provocar un mayor número de lesiones musculares. Además, en algunos deportes con contacto continuo con agentes químicos de las piscinas, como la natación o el waterpolo, se produce un mayor deterioro de las piezas dentales.
  • Dolencias articulares y musculares: Nuestra boca está llena de bacterias. Si no limpiamos los dientes con regularidad, la placa se acumula y las encías se enrojecen, se inflaman e incluso pueden llegar a sangrar. Esa infección se disemina a través de la boca por el torrente sanguíneo, afectando a los músculos y las articulaciones del deportista.
  • Barodontalgia: Los deportistas sometidos a grandes cambios de presión ( submarinistas, montañistas, pilotos…) pueden padecer dolor de dientes por los bruscos cambios de presión.

Fuente: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-11-01/salud-dental-deporte-afecta-caries-vitaldent-bra_1469070/

 

Dime cómo te ríes y te diré quién eres. Tu sonrisa desvela información sobre tu personalidad desde cómo es el entorno en el que te mueves hasta cómo te sientes e incluso cómo piensas.

Cada persona se ríe de una manera diferente, y esa forma tan personal y característica de comportarnos puede decir mucho sobre nosotros. Según la Asociación Americana de Psicología este acto de socialización puede revelar:

Reírse abiertamente de un chiste “sin sentido”: La persona tiene seguridad en sí misma y alta autoestima.

Risa reprimida: La persona vive en un entorno en el que el silencio y el saber controlarse son esenciales. Estas personas suelen ser alegres aunque tienen un carácter muy fuerte.

Risa corta: La persona hace un pequeño amago, pero reprime su risa. Suele indicar que la persona es tímida y modesta.

Mueca sin sonido: La persona tiene buen sentido del humor. Sin embargo, con sus problemas personales son reservados y discretos.

Risa a carcajadas: La persona se siente segura de sí misma. Refleja una personalidad muy espontánea, y la capacidad de reírse de uno mismo.

Fuente: http://www.telecinco.es/informativos/curioso/sonrisa-risa-dia-mundial-personalidad_0_2447025159.html

Son numerosas las veces en la que nuestros pacientes nos plantean la duda de si es mejor utilizar un cepillo de dientes eléctrico o uno manual. Sin embargo, nuestra respuesta es siempre la misma: lo más importante es una buena higiene bucal, el medio a través del cual se consiga, es lo de menos.

 

¿Qué diferencia a un cepillo de dientes manual de un cepillo eléctrico?

La principal diferencia entre los cepillos de dientes eléctricos y los cepillos dentales manuales es la forma en la que se debe utilizar cada uno de ellos. Por un lado, los cepillos de dientes manuales se deben utilizar con un movimiento vertical, mientras que los eléctricos funcionan realizando un movimiento circular a través de un cabezal rotador.

Así, sí existe una clara ventaja de los cepillos eléctricos frente a los cepillos manuelas, y es que los primeros facilitan un cepillado correcto con menos esfuerzo. A su vez, con el paso de los años, los cepillos eléctricos han evolucionado con nuevas técnicas, y facilitan el trabajo a la hora de cepillar los dientes.

 

¿Qué debo tener en cuenta cuando utilizo un cepillo de dientes eléctrico?

 

Antes de comenzar a utilizar un cepillo dental eléctrico se deben tener en cuenta algunos factores. Así, es importante que el cabezal sea intercambiable, y que este cambio se haga con frecuencia. De hecho, utilizar un cabezal desgastado —de la misma manera que si se utiliza un cepillo manual desgastado— no podrá cumplir su función.

También es importante es que el cepillo se detenga si se ejerce demasiada presión en los dientes o encías. A su vez, si se nota cierta inflamación en las encías o se sufre retracción, lo recomendable es evitar el cepillo eléctrico hasta que se solucione el problema, ya que el cepillo eléctrico puede empeorarlo.

 

¿Qué cepillo de dientes es mejor para los niños, el manual o el eléctrico?

 

Para los más pequeños, la duda del cepillo de dientes manual o eléctrico tiene una respuesta sencilla, ya que se aconseja que los padres cepillen los dientes de sus hijos con un cepillo manual.

Una vez llegado a los tres años, cuando el niño tenga solvencia para cepillarse solo, es un buen momento para que adquiera el hábito de usar el cepillo manual. A partir de los seis años se puede plantear al niño que empiece a utilizar un cepillo eléctrico siempre que se le explique cómo hacerlo.

Así, tras profundizar un poco sobre cuál de los dos es mejor, cabe señalar que aunque ambos tengan sus ventajas, siempre dependerá de las recomendaciones del especialista en Odontología y de los hábitos del usuario.

Fuente: https://www.topdoctors.es/articulos-medicos/cepillo-manual-o-electrico-cual-es-mejor-para-tu-salud-dental

Cepillarse los dientes es una forma de mantener a raya las caries, así como de lucir una sonrisa brillante y tener un aliento fresco. Pero todos nos hemos saltado alguna vez este gesto, especialmente a última hora del día, ya sea por olvido o por pereza. ¿Sabe las consecuencias que tiene semejante descuido?

 

La ausencia de saliva antibacteriana durante la noche significa que estamos especialmente vulnerables a los agentes causantes de las caries y enfermedades de las encías. Al dormir, salivamos muy poco, el movimiento de lengua, mejillas y labios es menor, y teniendo en cuenta que la saliva es la encargada de limpiar nuestra boca naturalmente, “el cepillado nocturno es el más importante para evitar que los alimentos estén en contacto con nuestros dientes durante muchas horas, lo que conduciría a un aumento de las enfermedades dentales”, comenta la doctora Alicia Matas, odontóloga y responsable de la Unidad de Odontología de Q-Maxdental en el Hospital Quironsalud Barcelona. “Al disminuir la capacidad reguladora del pH de la saliva para evitar la agresión ácida sobre el esmalte y la consecuente desmineralización, es importante el cepillado después de cenar”, dice también la doctora María Ciudad, odontóloga en el Instituto Odontológico Maxilofacial.

Más de 500 tipos de bacterias

 

“En nuestra boca se encuentran unos 600 tipos de bacterias, y aunque algunas son ‘buenas’ y ayudan a mantener el equilibrio de la flora, otras predisponen a enfermedades como la caries, la gingivitis y la periodontitis”, explica la doctora Matas. “Por ejemplo, el Streptoccocus Muttans, uno de los más involucrados en la formación de caries dental, obtiene su energía del alimento que ingerimos, su flexibilidad genética le permite romper toda una amplia gama de hidratos de carbono. Entre las sustancias que aprovecha, figuran la glucosa, fructosa, sacarosa, galactosa, maltosa, rafinosa, ribulosa, melibiosa e incluso el almidón”, añade la médica Marta del Pozo, licenciada en Odontología, de la Clínica Dental Córdoba del Pozo. “Las bacterias intentan fijarse continuamente a nuestros dientes, pero ese proceso es frenado por la acción de la saliva, la lengua y el cepillado” asegura Gonzalo Navarro de Clínica Dental Navarro.

 

Las bacterias producen ácido durante todo el día, más cuando está comiendo, por lo que la única forma de deshacerse de esa película de placa es cepillándose al menos dos veces diarias, mejor tres, para eliminar subproductos ácidos que pueden dañar su esmalte y causar caries. “La cantidad de bacterias que tenemos en la boca es altísima incluso después del cepillado y en estado de buena salud. Lo verdaderamente importante es mantener a raya ese crecimiento bacteriano para que no pueda convertirse en patológico”, dice Javier Navarro, odontólogo de Clínica Menorca.

 

Pues bien: el modo más rápido para multiplicar la proliferación de microorganismos entre su boca es olvidar el cepillado nocturno. Pero hay más consecuencias. Si se acuesta sin lavarse los dientes, su aliento amanecerá con un olor insoportable. “La persistencia de alimentos en descomposición en la boca y la menor secreción salival nocturna son una mezcla explosiva para el desarrollo de halitosis”, advierte la doctora Matas. “Aunque hay que saber que el cepillado elimina gran parte de los anillos aromáticos desagradables por metabolismo bacteriano, pero si el origen de la halitosis no es solamente la boca, este no será tan efectivo como desearíamos”, aclara el doctor Navarro.

20 o 30 minutos después del último bocado

 

Normalmente, hay un espacio de tiempo entre la cena y el sueño de unas 2-3 horas. Hay quien tiene la costumbre de cepillarse después de comer y quien lo hace inmediatamente antes de irse a la cama. La mayoría de los expertos se inclina por la primera opción, aunque con matices. “El cepillado después de la cena es técnicamente mejor para los dientes que el de antes acostarse, porque se aporta fluoruro, en la pasta de dientes, que actúa durante más tiempo para fortalecer la dentadura”, aclaró en sus investigaciones Denis Kinane, decano de la Universidad de la Escuela de Medicina Dental de Pennsylvania.

 

Aunque hay una excepción: una cena a base de alimentos ácidos (cítricos, lácteos fermentados, vinagre o tomate guisado). “En esos casos, es mejor cepillarse una media hora después, cuando el pH haya vuelto a la normalidad”, aconseja la doctora Alicia Matas. El odontólogo del centro médico de la Universidad de Rochester (EE UU) Yanfang Ren lo documentó con el siguiente argumento: el ácido suaviza la parte superior del esmalte, por lo que un cepillado inmediato podría ablandarlo y provocar desgaste. Otros médicos apuestan por esperar siempre esos 20 o 30 minutos, como es el caso de la doctora Del Pozo, que afirma que así damos tiempo a los nutrientes de enriquecer la microbiota oral. O el doctor Gonzalo Navarro, quien apostilla: “Lo mejor es cepillarse en los primeros 20 minutos después de cada comida, ya que es el momento de mayor actividad bacteriana”.

 

Pero como avanzamos, no hay unanimidad. Javier Ortega, odontólogo de Clínica Menorca, pone la nota de discordancia: “Tras la cena se produce la autoclisis, que es un proceso de limpieza natural por el movimiento de labios, lengua y demás tejidos blandos de la boca que ayuda a mantener la limpieza en cierta medida (este proceso se produce continuamente mientras está despierto). Si el cepillado se hace justo antes de acostarse la limpieza será más fácil, porque la autoclisis ya ha hecho parte del trabajo”.

Cómo reaccionar ante un olvido

 

“Si una noche no cepillamos los dientes, no hay gran peligro, mas no debe tomarse como costumbre”, recapitula el doctor Gonzalo Navarro. Y Ortega continúa: “Durante esa jornada, bajaría el pH de la boca y se acumularía más placa en las zonas de retención, pero no habría una consecuencia relevante más que la maduración de la placa, que será más difícil de eliminar posteriormente”. Así, si confiesa que ha pecado, asegúrese de cepillar bien por la mañana, y no olvide aplicar el hilo dental para eliminar las bacterias acumuladas.

Fuente: El país

Qué es el sarro y qué complicaciones tiene

El sarro, también llamado cálculo dental o tártaro, es el producto de la mineralización de la placa bacteriana. La placa se compone de una mezcla de saliva, restos de comida… y las colonias de bacterias que se alimentan de ellos.

Estos agentes patógenos son los responsables de la caries y la enfermedad periodontal (gingivitis, periodontitis o “piorrea”) dos de los problemas bucodentales más frecuentes entre la población general…. y evitables en la gran mayoría de los casos, si sigue una correcta higiene y un mínimo de revisiones en clínica.

La placa es invisible, pero una vez empieza a depositar una película de sustancias minerales sobre ella (generalmente, sales de calcio y fósforo) adquiere la tonalidad marrón o amarillenta característica del sarro.

Las bacterias que quedan “encerradas” en la capa mineral del sarro mueren, pero este forma una superficie rugosa y adherente ideal para el crecimiento de nuevas colonias bacterianas. Estas aumentan el riesgo de padecer las dos patologías mencionadas anteriormente: caries y enfermedad de las encías.

El sarro tiende a acumularse especialmente en las zonas de la boca cercanas a la salida del conducto de las glándulas salivales, como detrás de los dientes delanteros inferiores y en la parte posterior de los dientes superiores (en la zona que cubren los carrillos).

¿Cómo quitar el sarro?

Aunque las acumulaciones de sarro suelen producirse por una higiene oral deficiente, una vez formadas no pueden eliminarse con el cepillado corriente ni ningún otro tratamiento que el paciente pueda practicar en su casa. A pesar de los remedios y consejos que abundan en Internet, solo hay un modo de “librarse” del sarro.

Para quitar el sarro, el paciente debe dirigirse a una clínica odontológica y realizarse una limpieza de boca o higiene bucodental, en un lenguaje más propio. Precisamente porque son el único método para eliminar el sarro o tártaro, en Odontología también se las denomina tartrectomías.

En estos procedimiento, que no necesita anestesia, un/a higienista equipado/a con un instrumental manual no-rotatorio que recibe el nombre de punta de ultrasonidos limpia el sarro del esmalte visible de los dientes y el que se localiza justo debajo de la línea de las encías.

Las limpiezas bucodentales son tratamientos completamente indoloros y que, contrariamente al mito, no desgastan el esmalte de los dientes. Los dentistas recomiendan hacerse una o dos limpiezas al año, especialmente a aquellos pacientes con más propensión a sufrir caries o enfermedad periodontal, como mujeres embarazadas o personas con diabetes u otras enfermedades sistémicas.

Para eliminar el sarro que ha crecido más profundamente debajo de los tejidos blandos que sostienen los dientes, es necesario un tratamiento distinto, que recibe el nombre de raspado y alisado radicular, o más comúnmente denominado curetaje, que sí necesita anestesia local.

Cómo prevenir la formación del sarro

Una correcta higiene bucodental y una serie de revisiones y limpiezas bucodentales periódicas en una clínica dental son suficientes para contener la aparición del sarro. No obstante, si no nos cepillamos de forma correcta, la placa no tardará en acumularse y formar sarro.

Del mismo modo, el uso de colutorios bucales (enjuagues con sustancias que eliminan las bacterias de nuestra boca) ayudan a prevenir la formación de la placa y el sarro subsiguiente.

Fuente: www.sanitas.es