Una impresora 3D en cada negocio imaginable. Dejando a un lado a los drones, no conozco otro cacharro que esté abarcando tanto mercado, al mismo tiempo que evoluciona en calidad, también lo hace en cercanía con los diferentes niveles adquisitivos de los consumidores.

 

En el International Dental Show que está teniendo lugar en Colonia, Alemania, nos hemos encontrado con las novedades de una de las empresas fuertes en este campo: Stratasys. La empresa americana pone a disposición de dentistas y ortodoncistas una máquina capaz de recrear piezas dentales con una gran fidelidad.

Uno de los detalles más llamativos en la reproducción final lo tenemos en el colorido natural conseguido en dientes y encías.

6501_1200

Con el descriptivo nombre de Objet260 Dental Selection 3D Printer, la impresora tiene un tamaño considerable, mucho mayor que lo que estamos acostumbrados a enseñar por aquí, de firmas como MakerBot, que casualmente es propiedad de Stratasys.

El tamaño de la impresora es inversamente proporcional a la definición que es capaz de conseguir en su impresión – capas inferiores a los 16 micras -, gracias a un sistema de triple inyección que permite a los laboratorios reproducir modelos dentales como los que veis en las imágenes.

650_1200

La definición y similitud de las piezas y encajes cobra un valor especial en este mundo, ya que todo tiene que casar a la perfección para evitar malas experiencias. Pero no se trata de modelos creados para meter en la boca de nadie, sino unidades de prueba creadas a semejanza de la boca que se va a tratar, en las que colocar los aparatos dentales antes de tener acceso al paciente real. También para enseñarles a los pacientes lo que se está haciendo con su boca.

Fuente: xataka.com (Kote Puerto)

1. Lo más importante es la higiene bucal. Además es más bonita y sana.

2. Cepíllate los dientes después de cada comida.

3. Que el cepillo tenga cerdas suaves, pásate hilo dental y enjuágate.

4. La pasta con flúor.

5. El colutorio también con flúor.

6. Cambia el cepillo cada 3 meses. Las cerdas pierden eficacia con el tiempo.

7. No fumes.

8. Controla el dulce.

9. Visita al dentista una vez al año.

10. Durante el embarazo existe mayor riesgo de caries.

Función de respiración: La boca participa activamente en la respiración y nos sirve tanto para tomar, como para eliminar el aire durante la respiración forzada. Incluso, ciertas personas la utilizan la boca para tomar y eliminar el aire en la respiración habitual: son los denominados respiradores bucales, los que muy frecuentemente presentan una obstrucción en la vía nasal y se acostumbran a respirar mayormente por la boca. La respiración bucal puede generar una alteración en el crecimiento y el desarrollo de los músculos de la cara, los huesos maxilares y la posición de los dientes.

Función digestiva: La boca es el primer órgano y el punto de inicio del aparato digestivo y gracias a ella, podemos: recibir, cortar, masticar, triturar, moler, digerir y tragar nuestros alimentos. Con una boca enferma, nos exponemos a un proceso digestivo y a una digestión deficientes.

Función sensorial y sensitiva: La boca también participa activamente en el proceso de la percepción del sabor y en el sentido del gusto, ya que está recubierta de las denominadas papilas gustativas (presentes en toda la mucosa que recubre la boca y sobre todo en la lengua). Estas son los receptores que nos permiten diferenciar y reconocer los sabores: ácido, amargo, dulce, agrio y salado. A la vez, una boca sana facilita nuestra relación con el mundo que nos rodea, ya que es uno de los elementos más útiles y especializados que tenemos en el cuerpo para percibir las propiedades de las cosas. Prueba de ello es que en los primeros años de nuestra vida, la utilizamos más que otros sentidos, para descubrir la consistencia y textura de las cosas. Haga el ejercicio de observar qué hace un niño pequeño y verá que se lleva los objetos desconocidos a la boca, mucho más que a los ojos u orejas. A la vez, si toma un grano de arena entre los dedos o si lo observa, podrá identificar sus propiedades de un modo mucho más limitado en comparación de tomarlo entre sus dientes. Otra demostración de alta sensibilidad y sensorialidad que caracteriza a la boca es la costumbre de los niños de chuparse el dedo, que incluso persiste en algunos jóvenes o adultos que mantienen el hábito de succión a lo largo de la vida (ya sea utilizando el dedo u otros objetos).

Función de protección: gracias a la mencionada avanzada propiedad que tiene la boca para percibir los sabores y las texturas de los alimentos y de las cosas, es que juega un rol crucial en nuestro sistema de defensa y en nuestra autoconservación. Por ejemplo, si recibimos un alimento extraño o en mal estado, nuestra boca nos avisa respecto al riesgo de ingerirlo y muy probablemente lo escupamos.

Función de comunicación: la boca además nos permite comunicarnos eifcientemente. Pues con ella no solo emitimos sonidos y practicamos el habla, sino que también realizamos distintos gestos, ademanes, silbidos, etc. con los que nos comunicamos con las demás personas. Es decir, participa a la vez en la comunicación verbal y en la comunicación no verbal (risa, sonrisa, muevas, etc.).

Función de autoestima: las características externas de la boca y la presentación de nuestros dientes forman parte de nuestra apariencia física. Por consiguiente, son muy importantes en la imagen que proyectamos a los demás y el tener una boca agradable favorece las relaciones humanas y eleva nuestra autoestima.

Una boca sana es el reflejo de un cuerpo sano y de una persona bien integrada en la sociedad. Por ello, le aconsejamos que cuide la salud de su boca y que visite al odontólogo por lo menos dos veces al año (cada 6 meses).

Fuente: odontomarketing.com

Una línea temporal muy rica y completa que abarca desde Hesi Re, primer odontólogo en la historia egipcia y sus primeras incursiones en materia de implantología, hasta la creación de complejos sistemas asistidos por computadora (CAD/CAM), incluye la historia de esta especialidad.

Los libros dicen que en el año 600 antes de Cristo, la civilización Maya ya ocupaban implantes de piedra y diferentes tipos de “conchas”.

En el  siglo XVI, Ambrosio Paré describió los beneficios de la implantología.

HESI-RE-IMPLANTOLOGIA-228x300

 

Las primeras décadas del siglo 20 fueron vitales en la creación y popularización de los implantes.

El término IMPLANTOLOGIA empieza a ser utilizado popularizado en el año 1915, llegando hasta el que todos conocemos como el padre de la implantología moderna, Per – Ingvar Branemark en 1978 y la Oseointegración.

Los años 80’s fueron los protagonistas del posicionamiento y brutal expansión de la implantología moderna, hasta llegar a software de creación de software de diseño y toda la maquinaria y técnicas ultra sofisticadas de la actualidad.

Hoy nos preguntamos… ¿Hasta dónde llegará la Implantología Oral?

Fuente: webdental.wordpress.com

La sensibilidad en los dientes es algo que afecta a varias personas. Por lo general, es causada por comer o beber algo caliente, frío, dulce o acídico. Bajo condiciones normales, la dentina subyacente del diente (la capa que rodea directamente el nervio) está cubierta por el esmalte en la corona dental, y las encías que rodean el diente. Con el tiempo, el recubrimiento de esmalte puede hacerse más delgado, proporcionando así menos protección. Las encías pueden también retraerse con el paso del tiempo, exponiendo la superficie de la raíz subyacente de la dentina.

La dentina contiene una gran cantidad de poros o conductos que corren desde la parte exterior del diente hacia el nervio en el centro. Cuando la dentina se encuentra expuesta estos conductos pueden ser estimulados por los cambios de temperatura o ciertos alimentos.

¿Qué la causa?

La exposición de la dentina puede ocurrir debido a varios factores. Algunas de las razones más comunes son:

  • La retracción de encías debido a la edad o al cepillado dental inadecuado
  • El consumo de bebidas acídicas (tales como el agua carbonatada), las cuales causan la erosión del esmalte y la exposición de la dentina
  • El rechinamiento de dientes – de hecho, esto puede causar que una persona sienta sensibilidad en la mayoría, o en todos, los dientes
  • El cepillarse con una crema dental muy abrasiva, cepillarse de forma incorrecta y/o cepillarse más de tres veces al día podría dar como resultado la pérdida de esmalte
  • La enfermedad de las encías, que puede causar la retracción de encías
  • Un diente astillado o quebrado puede exponer la dentina

Además, algunos tratamientos dentales pueden causar sensibilidad. Se sabe que los tratamientos tales como el blanqueamiento de dientes, las limpiezas dentales profesionales, la colocación de frenillos dentales o de un relleno dental causan sensibilidad durante o después del procedimiento.

¿Qué puedo hacer al respecto?

El primer paso en hacer algo respecto a la sensibilidad en los dientes es descubrir qué es lo que la causa – un profesional de la salud dental puede ayudarle con esto. Si la sensibilidad se debe a la dentina expuesta, existen varios pasos que usted, al igual que su profesional de la salud dental, puede llevar a cabo para reducir la sensibilidad. Estos pueden incluir:

  • Utilizar un cepillo dental de cerdas muy suaves
  • Cepillarse correctamente para ayudar a prevenir la abrasión del esmalte y la retracción de encías
  • Utilice una crema dental especialmente formulada para ayudar a reducir la sensibilidad
  • El profesional de la salud dental puede:
  • Aplicar un barniz de flúor en las áreas sensibles para ayudar a fortalecer el diente
  • Recetar una crema dental con alta concentración de flúor para utilizar todos los días
  • Colocar una restauración dental para fortalecer las áreas que han perdido el esmalte

Al final, ya sea que necesite un procedimiento en la clínica dental o productos sin receta médica, el paso más importante es visitar a un profesional de la salud dental para que él o ella determine la causa de la sensibilidad en los dientes y le ayude a encontrar una solución que funcione.

Fuente: colgate.cl

La endodoncia es la especialidad de la odontología que se ocupa del trato de los conductos radiculares del diente, es decir, de las infecciones y problemas que surgen dentro de la pieza dental. Su labor principal es eliminar la pulpa dental que por algún motivo está muerta o dañada, para luego limpiar la zona y rellenar el diente, devolviéndole la funcionalidad y la estética.
El tratamiento de endodoncia mecanizada es un claro ejemplo de hacia dónde ha evolucionado la odontología en los últimos años. Si antaño el hecho de tener la pulpa dañada se resolvía con la extracción del diente, hoy en día la endodoncia permite aplicar un tratamiento menos invasivo para conservar la pieza dental y conseguir que recupere todas sus funciones. Es decir, gracias a la endodoncia salvamos dientes que de otro modo se hubieran perdido.

¿Cuáles son las causas que provocan daños o muerte en la pulpa dental?

Hay tres factores principales que pueden afectar la pulpa: dientes fracturados, caries profundas o lesiones del diente producidos por golpes severos en su raíz. Cuando sucede alguna de estas causas y se infecta o muere la pulpa, se debe tratar tan rápido como sea posible ya que, de no hacerlo se crea un depósito de pus en la punta de la raíz y se forma un absceso por infección. Esto no solo provoca dolor, sino que además puede destruir el hueso que rodea el diente.

¿Cómo es el tratamiento endodóntico?

La endodoncia en clínicas Propdental aplica un tratamiento personalizado a cada paciente que por lo general demanda una o dos sesiones. Una vez se ha diagnosticado un problema en los conductos radiculares, el endodoncista realizará una pequeña perforación en el diente para poder llegar a su interior y practicar la pulpectomía. En esta fase se retira la pulpa enferma para posteriormente limpiar tanto la cámara de la pulpa como los conductos radiculares antes de rellenarlos con un material biocompatible. Después se procede a sellar el diente otra vez.
En algunos casos, debido a la pérdida de una parte del diente provocada por la lesión o por el mismo tratamiento, será necesario colocarle una corona de circonio para devolverle la estética y la función y asegurarse que el diente tiene la misma fuerza que antes de la intervención.

¿Cuánto dura un diente que ha recibido este tratamiento?

Los dientes tratados con endodoncia pueden durar toda la vida siempre y cuando se cuiden correctamente. En los casos en que el diente restaurado puede ser más propenso a la fractura debido al tratamiento, se procede a la colocación de una incrustación dental o una corona según la cantidad de estructura dental remanente para devolverle la funcionalidad. En cualquier caso es necesario que el paciente mantenga visitas periódicas con su dentista en Barcelona para controlar cómo evoluciona la situación.

Parte 1 de 3: Utiliza las herramientas adecuadas

1. Utiliza un buen cepillo de dientes. Elige un cepillo de dientes con cerdas de nailon suaves. Este eliminará la placa dental y restos de comida de tus dientes, sin irritar las encías o desgastar el esmalte de los dientes, como lo haría un cepillo de cerdas duras. El cepillo de dientes además debe adaptarse cómodamente a tu mano, y tener una cabeza lo suficientemente pequeña para llegar a todos los dientes, especialmente los que se encuentran en la zona posterior. Si tienes dificultades para que el cepillo se adecúe a tu boca, es probable que sea muy grande.
  • Los cepillos eléctricos son una excelente opción, si eres perezoso para cepillarte los dientes y consideras que estos cepillos podrían alentarte a dedicarle más tiempo a tus dientes. Sin embargo, puedes realizar una limpieza igual de efectiva con un cepillo manual; todo está en la técnica que utilices.
  • Definitivamente debes evitar utilizar cepillos con cerdas “naturales” hechas de pelo de algún animal, ya que éstas pueden albergar bacterias.
2. Cambia tu cepillo de dientes con regularidad. Con el tiempo, las cerdas se desgastan, pierden su flexibilidad y efectividad. Debes cambiar tu cepillo por uno nuevo cada 3 o 4 meses, o en el momento en que las cerdas comiencen a separarse y pierdan su forma. Debes darle mayor importancia al aspecto que tenga el cepillo que al periodo de tiempo que llevas usándolo. Además, hoy en día puedes comprar cepillos con mangos que cambien de color cuando sea tiempo de comprar uno nuevo.
  • Las investigaciones han descubierto que existen miles de bacterias que se “alojan” en las cerdas y el mango del cepillo de dientes, ocasionando infecciones.
  • Enjuaga siempre tu cepillo después de usarlo, y guárdalo en posición vertical y descubierto, de modo que pueda secar antes que lo vuelvas a utilizar. De otra forma se acumularán bacterias.
3. Utiliza una pasta dental con fluoruro. Este ingrediente no solo ayuda a eliminar la placa dental, sino que también fortalece el esmalte de los dientes. Sin embargo, es importante tomar en cuenta que la pasta dental con fluoruro no debe ingerirse, ya que el hacerlo en una cantidad significativa puede traer consecuencias serias a la salud.
  • Puedes comprar una pasta dental especial para una amplia variedad de problemas dentales y de encías, incluyendo la caries, el sarro, la sensibilidad dental y de encías, la gingivitis y las manchas en los dientes. Elige la pasta dental que se adecúe a tus necesidades o consulta a tu dentista.
4. Utiliza hilo dental. Utilizar hilo dental es tan importante como cepillarse los dientes, ya que elimina la placa, las bacterias y restos de comida atrapados entre las zonas de los dientes a donde el cepillo de dientes no llega. Debes pasar el hilo dental antes de cepillarte los dientes, de modo que cualquier resto de comida o bacteria que quede en tu boca después de pasar el hilo dental sea eliminado completamente.
  • Recuerda pasar el hilo dental suavemente. No “raspes” el hilo entre los dientes, ya que puede irritar las encías sensibles. Pásalo con delicadeza, siguiendo la curva de cada diente.
  • Si usar hilo dental te parece incómodo o utilizas frenillos, puedes optar por los palillos dentales, que son pequeños palillos de madera o plástico que puedes colocar entre los dientes, logrando el mismo resultado que con el hilo dental.

Parte 2 de 3: Domina la técnica del cepillado

1. Utiliza una pequeña cantidad de pasta dental. Coloca una cantidad muy pequeña de pasta dental sobre tu cepillo. Si colocas demasiada pasta dental puede producir gran cantidad de espuma, lo que hará que escupas y termines de cepillarte los dientes muy rápido. Además, incrementa el riesgo de que ingieras más pasta dental con fluoruro, lo que es dañino para la salud.
2. Coloca el cepillo a la altura del borde de las encías, a un ángulo de 45°.Cepilla suavemente con movimientos cortos, verticales o circulares. No cepilles tus dientes horizontalmente.
  • Si cepillarte te causa dolor, intenta cepillarte con mayor delicadeza o elige un cepillo especial para dientes sensibles.
3. Cepíllate los dientes durante por lo menos 3 minutos. Cepilla solo unos cuantos dientes a la vez, y pasa el cepillo por toda la boca de modo que limpies cada diente, pasando 12 a 15 segundos por cada sección. Si es de ayuda, divide tu boca en cuadrantes: izquierdo superior, derecho superior, izquierdo inferior, y derecho inferior. Si dedicas 30 segundos a cada cuadrante, habrás dedicado 2 minutos a tu higiene dental.
  • Si te aburres, intenta lavarte los dientes mientras ves televisión o tarareas una canción. Cepillar tus dientes durante toda una canción te garantizará un cepillado muy bueno.
4. Cepilla tus muelas. Coloca el cepillo de dientes de forma perpendicular a tus labios, o de modo que las cerdas se apoyen en la parte superior de tus muelas inferiores. Cepilla esta zona con un movimiento de adentro hacia afuera y mueve el cepillo de atrás hacia adelante. Repite el procedimiento al otro lado de tu boca. Cuando los dientes inferiores estén limpios, gira el cepillo hacia arriba y cepilla las muelas superiores.
5. Cepilla la superficie interna de tus dientes. Inclina el cepillo de modo que la cabeza apunte hacia el borde de las encías, y cepilla cada diente. Los dentistas afirman que un área que con frecuencia no se cepilla es la parte interna de los dientes frontales inferiores, así que asegúrate de no olvidarlos.
6. Cepilla tu lengua con suavidad. Después de cepillar tus dientes, utiliza tu cepillo para limpiar tu lengua con delicadeza (no presiones demasiado o dañarás el tejido). Esto ayuda a evitar el mal aliento y elimina las bacterias acumuladas en la lengua.

Parte 3 de 3: Termina

1. Enjuaga tu boca. Para enjuagarte la boca después del cepillado, toma un sorbo de agua de un vaso descartable o colocando las manos juntas bajo el grifo. Enjuaga bien tu boca y escupe el agua.
  • Toma en cuenta que existe cierta controversia respecto a si esto es recomendable o no. Aunque algunos consideran que enjuagarse reduce la eficiencia del tratamiento tópico con fluoruro, otros prefieren garantizar que el fluoruro no se ingiera. Además existen personas que simplemente no les agrada tener pasta dental en la boca. Si tienes un alto riesgo de tener caries, puede ser mejor que no te enjuagues, o que te enjuagues solo con una pequeña cantidad de agua, creando un enjuague de fluoruro.
  • Otros estudios han demostrado que enjuagarse después del cepillado no posee un impacto significativo en la efectividad del cepillado con pasta dental con fluoruro.
2. Enjuaga tu cepillo de dientes. Coloca tu cepillo dental bajo el chorro de agua durante algunos segundos para eliminar cualquier bacteria. Si no lo enjuagas adecuadamente, podrías dejar que bacterias antiguas ingresen a tu boca la próxima vez que lo utilices. Enjuagarlo además elimina cualquier residuo en el cepillo. Coloca tu cepillo en un lugar donde pueda secar fácilmente, de otro modo las bacterias podrían reproducirse.
3. Termina con un enjuague bucal con fluoruro (opcional). Toma un pequeño sorbo de enjuague bucal, sacúdelo dentro de tu boca durante aproximadamente 30 segundos, y escúpelo. Ten cuidado de no pasártelo.
4. Recuerda cepillarte los dientes por lo menos dos veces al día. La mayoría de dentistas recomienda que debes cepillarte los dientes por lo menos dos veces al día. Una vez en la mañana, y otra vez en la noche antes de acostarte. Si puedes lavarte una tercera vez a lo largo del día, mucho mejor. Además debes evitar en lo posible las meriendas entre comidas, ya que esto produce una mayor acumulación de restos de comida y bacterias en la boca.

Existe una gran oferta de pasta de dientes y a veces es difícil decidirse. Ayudamos a reducirlo con esta breve guía.

1. La textura: cuestión de gustos

Según el doctor Fernando Germán, director de clínicas Dentinova, “el cepillado es la parte más importante de la higiene dental, independientemente de la sustancia que se emplee. Si lo comparamos con barrer el suelo, lo importante es el tipo de cerdas de la escoba y la técnica que empleemos, más que cualquier sustancia que podamos añadir al suelo para facilitarnos la labor (y dar esplendor)”.

  • FluidosRecomendados para ortodoncias. “Son aconsejables pero no indispensables”, apunta el doctor. Llegan más fácilmente a zonas complicadas a las que los cepillos alcanzan con dificultad, como los recovecos que brackets y alambres dejan entre diente y metal.
  • Crema o gelDientes sanos e higiene regular. Son las más comunes. Según estudios de consumo de Dentaid, casi tres cuartas partes de la población prefiere la clásica pasta. Si no existe una necesidad especial, son el perfecto compañero de vaso del cepillo.
  • Con partículasLimpieza en profundidad. “Son esferas limpiadoras y abrasivas que ‘barren’ mejor y pulen el esmalte. En algunos casos llevan flúor y sustancias que reducen la acidez, mejorando la remineralización para aumentar la dureza y el brillo”.

2. Ingredientes específicos: según su problema

Aunque estos productos son efectivos, el tiempo de cepillado es tan breve que se hace imprescindible completar la higiene y tratamiento con un enjuague bucal.

foto

Caries: Fluoruro de estaño o sodio

“Reduce la acidez de la placa bacteriana y de la saliva, evitando la desmineralización del esmalte”, apunta Germán. Además, rellenan cavidades por depósito. Pro.Expert, de Oral-B, con fluoruro de estaño. Fluor.Kin anticaries, de Kin, con fluoruro de sodio.

foto

Sensibilidad: Nitrato de potasio

Despolariza el nervio, protegiéndolo de la descarga que provoca el dolor. “El acetato de estroncio cierra los túbulos que comunican el nervio con el exterior”, explica el doctor. Rapid, de Sensodyne, con acetato de estroncio. Sensi Lacer, de Lacer, con nitrato de potasio.

foto

Gingivitis: Triclosán

Es un antibacteriano no recomendado en menores de seis años. “La calidad de la higiene, la alimentación y la ingesta de líquidos –entre otros– determinan su efectividad”. Bexident, de Isdin, regenera y tonifica las encías. Colgate Total, de Colgate, actúa a lo largo del día.

foto

Sarro: Hexametafosfato de sodio

Combate las manchas y el sarro, impidiendo que se adhieran partículas a la dentina. Sílice, bicarbonato sódico, alúmina y fosfato cálcico pulen las áreas coloreadas. Whitening Toothpaste, de Supersmile, con calcio. Pasta dentífrica salina, de Weleda, con bicarbonato.

foto

Tono: Peróxido de carbamida

Las pastas y enjuagues blanqueadores no profesionales no pueden tener más de un 1 % de este ingrediente, por lo que el efecto es mucho más suave. All In One, de Yotuel, con peróxido de carbono al 0,3 %. Dentabrit, de Cederroth, blanqueadora, con fosfatos y sílica.

Fuente: elpais.com

Halitosis es la presencia de mal aliento. Es un problema que muchas personas padecen alguna vez. Se calcula que el 40% de la población sufre o ha sufrido halitosis en algún momento de su vida.
El mal aliento se atribuye a diversas causas:

  • Mala higiene bucal (cepillado incorrecto o limpieza con hilo dental inadecuada)
  • Enfermedad de las encías
  • Ingesta de ciertos alimentos, como cebolla o ajo
  • Tabaco y alcohol
  • Sequedad bucal (provocada por medicamentos, trastornos clínicos y por disminución del flujo salival durante el sueño, de allí el término “aliento matinal”)
  • Enfermedades sistémicas como cáncer, diabetes, hígado y trastornos hepáticos

¿Cómo sé si tengo halitosis?
Una de las formas de saber si se tiene mal aliento es cubrirse la boca y la nariz con la mano, exhalar y oler el propio aliento. Otras de las maneras es preguntarle a alguien de confianza o a nuestro dentista si tenemos mal aliento. Recuerde que un gran número de personas sufren de “aliento matinal” provocado por un flujo salival reducido durante el sueño que hace que los ácidos y otros restos alimenticios se descompongan en la cavidad bucal. Son aconsejables el cepillado y la limpieza profunda con hilo dental antes de irse a dormir y por la mañana, para mejorar la situación.

¿Cómo puedo prevenir la halitosis?
Evite los alimentos responsables del mal aliento y además:

  • Cepille profundamente y de manera correcta sus dientes por lo menos dos veces al día y realice una limpieza con hilo dental para retirar la placa bacteriana y restos de alimentos. Cepillar la lengua reduce el mal aliento
  • Si usa prótesis removibles, retírelas todas las noches y límpielas minuciosamente antes de volver a colocárselas
  • Visite a su dentista periódicamente para realizar revisiones y limpiezas dentales

Si el mal aliento persiste aún con el cepillado y el hilo dental, visite al dentista para que le realice un examen dental e identifique si existen problemas más serios. Sólo el dentista puede determinar si el mal aliento proviene de una enfermedad de encías, de una sequedad bucal, o es consecuencia de la formación de placa bacteriana.

Fuente: colgate.es

El 20 por ciento de las personas discapacitadas físicas requieren tratamientos odontológicos con anestesia, según los datos de la Fundación Vitaldent, pues diferentes estudios han demostrado que el estado oral de las personas discapacitadas se caracteriza por presentar un bajo nivel de higiene oral, que ocasiona la permanencia se partículas de comida en la boca.

Esta permanencia de partícilas de comida en la boca puede ocasionar diferentes problemas bucales como las pigmentaciones y caries dental, la gingivitis crónica generalizada, cálculos, enfermedad periodontal severa, o pérdida ósea y pérdida prematura de dientes.

Los problemas no solo se limitan a la cavidad oral, ya que por una mala higiene su calidad de vida también se ve seriamente afectada. El impacto de su salud oral sobre sus vidas cotidianas se manifiesta en problemas como limitaciones en el habla, halitosis, alteraciones en el gusto y molestias al comer.

Por ello, la Fundación Vitaldent, con motivo del Día Internacional de la Discapacidad que se celebra este miércoles, ha querido recordar que los pacientes en condición de discapacidad requieren cuidados especiales para realizar su higiene oral de acuerdo a su edad, cooperación, nivel de inhabilidad y compromiso sistémico, ya que de lo contrario pueden desarrollar fácilmente enfermedades orales cuyo tratamiento sea largo, costoso y de dudable pronóstico.

Además, también han hecho hincapié en que una buena salud oral y dental repercute favorablemente en la calidad de vida de los discapacitados físicos, pues facilita su alimentación, evita molestias, mejora el aspecto físico, permite una mejor articulación de las palabras y, en consecuencia, mejora la integración en la sociedad.

Fuente: canarias7.es