La sensibilidad en los dientes es algo que afecta a varias personas. Por lo general, es causada por comer o beber algo caliente, frío, dulce o acídico. Bajo condiciones normales, la dentina subyacente del diente (la capa que rodea directamente el nervio) está cubierta por el esmalte en la corona dental, y las encías que rodean el diente. Con el tiempo, el recubrimiento de esmalte puede hacerse más delgado, proporcionando así menos protección. Las encías pueden también retraerse con el paso del tiempo, exponiendo la superficie de la raíz subyacente de la dentina.

La dentina contiene una gran cantidad de poros o conductos que corren desde la parte exterior del diente hacia el nervio en el centro. Cuando la dentina se encuentra expuesta estos conductos pueden ser estimulados por los cambios de temperatura o ciertos alimentos.

¿Qué la causa?

La exposición de la dentina puede ocurrir debido a varios factores. Algunas de las razones más comunes son:

  • La retracción de encías debido a la edad o al cepillado dental inadecuado
  • El consumo de bebidas acídicas (tales como el agua carbonatada), las cuales causan la erosión del esmalte y la exposición de la dentina
  • El rechinamiento de dientes – de hecho, esto puede causar que una persona sienta sensibilidad en la mayoría, o en todos, los dientes
  • El cepillarse con una crema dental muy abrasiva, cepillarse de forma incorrecta y/o cepillarse más de tres veces al día podría dar como resultado la pérdida de esmalte
  • La enfermedad de las encías, que puede causar la retracción de encías
  • Un diente astillado o quebrado puede exponer la dentina

Además, algunos tratamientos dentales pueden causar sensibilidad. Se sabe que los tratamientos tales como el blanqueamiento de dientes, las limpiezas dentales profesionales, la colocación de frenillos dentales o de un relleno dental causan sensibilidad durante o después del procedimiento.

¿Qué puedo hacer al respecto?

El primer paso en hacer algo respecto a la sensibilidad en los dientes es descubrir qué es lo que la causa – un profesional de la salud dental puede ayudarle con esto. Si la sensibilidad se debe a la dentina expuesta, existen varios pasos que usted, al igual que su profesional de la salud dental, puede llevar a cabo para reducir la sensibilidad. Estos pueden incluir:

  • Utilizar un cepillo dental de cerdas muy suaves
  • Cepillarse correctamente para ayudar a prevenir la abrasión del esmalte y la retracción de encías
  • Utilice una crema dental especialmente formulada para ayudar a reducir la sensibilidad
  • El profesional de la salud dental puede:
  • Aplicar un barniz de flúor en las áreas sensibles para ayudar a fortalecer el diente
  • Recetar una crema dental con alta concentración de flúor para utilizar todos los días
  • Colocar una restauración dental para fortalecer las áreas que han perdido el esmalte

Al final, ya sea que necesite un procedimiento en la clínica dental o productos sin receta médica, el paso más importante es visitar a un profesional de la salud dental para que él o ella determine la causa de la sensibilidad en los dientes y le ayude a encontrar una solución que funcione.

Fuente: colgate.cl

Parte 1 de 3: Utiliza las herramientas adecuadas

1. Utiliza un buen cepillo de dientes. Elige un cepillo de dientes con cerdas de nailon suaves. Este eliminará la placa dental y restos de comida de tus dientes, sin irritar las encías o desgastar el esmalte de los dientes, como lo haría un cepillo de cerdas duras. El cepillo de dientes además debe adaptarse cómodamente a tu mano, y tener una cabeza lo suficientemente pequeña para llegar a todos los dientes, especialmente los que se encuentran en la zona posterior. Si tienes dificultades para que el cepillo se adecúe a tu boca, es probable que sea muy grande.
  • Los cepillos eléctricos son una excelente opción, si eres perezoso para cepillarte los dientes y consideras que estos cepillos podrían alentarte a dedicarle más tiempo a tus dientes. Sin embargo, puedes realizar una limpieza igual de efectiva con un cepillo manual; todo está en la técnica que utilices.
  • Definitivamente debes evitar utilizar cepillos con cerdas «naturales» hechas de pelo de algún animal, ya que éstas pueden albergar bacterias.
2. Cambia tu cepillo de dientes con regularidad. Con el tiempo, las cerdas se desgastan, pierden su flexibilidad y efectividad. Debes cambiar tu cepillo por uno nuevo cada 3 o 4 meses, o en el momento en que las cerdas comiencen a separarse y pierdan su forma. Debes darle mayor importancia al aspecto que tenga el cepillo que al periodo de tiempo que llevas usándolo. Además, hoy en día puedes comprar cepillos con mangos que cambien de color cuando sea tiempo de comprar uno nuevo.
  • Las investigaciones han descubierto que existen miles de bacterias que se «alojan» en las cerdas y el mango del cepillo de dientes, ocasionando infecciones.
  • Enjuaga siempre tu cepillo después de usarlo, y guárdalo en posición vertical y descubierto, de modo que pueda secar antes que lo vuelvas a utilizar. De otra forma se acumularán bacterias.
3. Utiliza una pasta dental con fluoruro. Este ingrediente no solo ayuda a eliminar la placa dental, sino que también fortalece el esmalte de los dientes. Sin embargo, es importante tomar en cuenta que la pasta dental con fluoruro no debe ingerirse, ya que el hacerlo en una cantidad significativa puede traer consecuencias serias a la salud.
  • Puedes comprar una pasta dental especial para una amplia variedad de problemas dentales y de encías, incluyendo la caries, el sarro, la sensibilidad dental y de encías, la gingivitis y las manchas en los dientes. Elige la pasta dental que se adecúe a tus necesidades o consulta a tu dentista.
4. Utiliza hilo dental. Utilizar hilo dental es tan importante como cepillarse los dientes, ya que elimina la placa, las bacterias y restos de comida atrapados entre las zonas de los dientes a donde el cepillo de dientes no llega. Debes pasar el hilo dental antes de cepillarte los dientes, de modo que cualquier resto de comida o bacteria que quede en tu boca después de pasar el hilo dental sea eliminado completamente.
  • Recuerda pasar el hilo dental suavemente. No «raspes» el hilo entre los dientes, ya que puede irritar las encías sensibles. Pásalo con delicadeza, siguiendo la curva de cada diente.
  • Si usar hilo dental te parece incómodo o utilizas frenillos, puedes optar por los palillos dentales, que son pequeños palillos de madera o plástico que puedes colocar entre los dientes, logrando el mismo resultado que con el hilo dental.

Parte 2 de 3: Domina la técnica del cepillado

1. Utiliza una pequeña cantidad de pasta dental. Coloca una cantidad muy pequeña de pasta dental sobre tu cepillo. Si colocas demasiada pasta dental puede producir gran cantidad de espuma, lo que hará que escupas y termines de cepillarte los dientes muy rápido. Además, incrementa el riesgo de que ingieras más pasta dental con fluoruro, lo que es dañino para la salud.
2. Coloca el cepillo a la altura del borde de las encías, a un ángulo de 45°.Cepilla suavemente con movimientos cortos, verticales o circulares. No cepilles tus dientes horizontalmente.
  • Si cepillarte te causa dolor, intenta cepillarte con mayor delicadeza o elige un cepillo especial para dientes sensibles.
3. Cepíllate los dientes durante por lo menos 3 minutos. Cepilla solo unos cuantos dientes a la vez, y pasa el cepillo por toda la boca de modo que limpies cada diente, pasando 12 a 15 segundos por cada sección. Si es de ayuda, divide tu boca en cuadrantes: izquierdo superior, derecho superior, izquierdo inferior, y derecho inferior. Si dedicas 30 segundos a cada cuadrante, habrás dedicado 2 minutos a tu higiene dental.
  • Si te aburres, intenta lavarte los dientes mientras ves televisión o tarareas una canción. Cepillar tus dientes durante toda una canción te garantizará un cepillado muy bueno.
4. Cepilla tus muelas. Coloca el cepillo de dientes de forma perpendicular a tus labios, o de modo que las cerdas se apoyen en la parte superior de tus muelas inferiores. Cepilla esta zona con un movimiento de adentro hacia afuera y mueve el cepillo de atrás hacia adelante. Repite el procedimiento al otro lado de tu boca. Cuando los dientes inferiores estén limpios, gira el cepillo hacia arriba y cepilla las muelas superiores.
5. Cepilla la superficie interna de tus dientes. Inclina el cepillo de modo que la cabeza apunte hacia el borde de las encías, y cepilla cada diente. Los dentistas afirman que un área que con frecuencia no se cepilla es la parte interna de los dientes frontales inferiores, así que asegúrate de no olvidarlos.
6. Cepilla tu lengua con suavidad. Después de cepillar tus dientes, utiliza tu cepillo para limpiar tu lengua con delicadeza (no presiones demasiado o dañarás el tejido). Esto ayuda a evitar el mal aliento y elimina las bacterias acumuladas en la lengua.

Parte 3 de 3: Termina

1. Enjuaga tu boca. Para enjuagarte la boca después del cepillado, toma un sorbo de agua de un vaso descartable o colocando las manos juntas bajo el grifo. Enjuaga bien tu boca y escupe el agua.
  • Toma en cuenta que existe cierta controversia respecto a si esto es recomendable o no. Aunque algunos consideran que enjuagarse reduce la eficiencia del tratamiento tópico con fluoruro, otros prefieren garantizar que el fluoruro no se ingiera. Además existen personas que simplemente no les agrada tener pasta dental en la boca. Si tienes un alto riesgo de tener caries, puede ser mejor que no te enjuagues, o que te enjuagues solo con una pequeña cantidad de agua, creando un enjuague de fluoruro.
  • Otros estudios han demostrado que enjuagarse después del cepillado no posee un impacto significativo en la efectividad del cepillado con pasta dental con fluoruro.
2. Enjuaga tu cepillo de dientes. Coloca tu cepillo dental bajo el chorro de agua durante algunos segundos para eliminar cualquier bacteria. Si no lo enjuagas adecuadamente, podrías dejar que bacterias antiguas ingresen a tu boca la próxima vez que lo utilices. Enjuagarlo además elimina cualquier residuo en el cepillo. Coloca tu cepillo en un lugar donde pueda secar fácilmente, de otro modo las bacterias podrían reproducirse.
3. Termina con un enjuague bucal con fluoruro (opcional). Toma un pequeño sorbo de enjuague bucal, sacúdelo dentro de tu boca durante aproximadamente 30 segundos, y escúpelo. Ten cuidado de no pasártelo.
4. Recuerda cepillarte los dientes por lo menos dos veces al día. La mayoría de dentistas recomienda que debes cepillarte los dientes por lo menos dos veces al día. Una vez en la mañana, y otra vez en la noche antes de acostarte. Si puedes lavarte una tercera vez a lo largo del día, mucho mejor. Además debes evitar en lo posible las meriendas entre comidas, ya que esto produce una mayor acumulación de restos de comida y bacterias en la boca.

Una bonita y cuidada dentadura no sólo es importante para la salud, sino para mantener la autoestima y la buena imagen. Aunque existen muchos factores que pueden afectar el equilibrio dental, la mayoría pueden controlarse e incluso prevenirse.

Algunos gestos y hábitos, tan sencillos como cotidianos, pueden dañar tus dientes. Para ganar en salud bucal conviene tomar nota de las 6 cosas que dañan tus dientes y que, si evitas, podrás alargar la vida de tu dentadura. Cuidar la salud bucal es la mejor garantía para evitar tratamientos dentales en el futuro.

Cuidar tu boca beneficia a todo el organismo. Un argumento de peso para prestarle la debida atención, ya que ante la ausencia de dolor pensamos, en ocasiones erróneamente, que todo está bien.

Aunque hay pocas cosas más difíciles que cambiar de hábitos, debes proponerte modificar estas malas costumbres que estropean tus dientes. Según el sitio Yahoo Mujer, esto son los 6 hábitos que destruyen tus dientes.

1. Cortar el hilo con los dientes: Aunque te parezca más fácil, ¡no lo hagas! Ten a mano las tijeras cuando te sientes a coser. Cortar el hilo con los dientes los desgasta.

2. Morderse las uñas: Además de no ser higiénico y hacer que tus dedos, de hecho, tus manos se vean feas, este hábito aumenta las posibilidades de que padezcas de bruxismo.

3. Cepillarse los dientes justo después de comer: Es aconsejable esperar 15 minutos, sobre todo si hemos comido alimentos ácidos. Es el tiempo que necesita el ácido para reaccionar, por lo que conviene esperar para no arrastrar el esmalte en el cepillado. Otra solución es tomar un vaso de leche sin azúcar antes del cepillado para neutralizar la acidez.

4. Beber té negro: El dentista Mark C. Wolff, director del Departamento de Cariología de la Escuela de Odontología de la Universidad de Nueva York, declaró en entrevista con WebMD que este tipo de té mancha los dientes “aún más que el café”. A su vez, explicó que el té verde, blanco u herbal, producen menos manchas.

5. Masticar más de 3 chicles sin azúcar al día: Esto puede irritar las encías. Es cierto que estos chicles estimulan la producción de saliva y ayudan a limpiar la superficie de los dientes, pero no conviene pasarse.

6. Morder los lápices: ¿Sueles morder los lápices cuando estás concentrado/a, estudiando o trabajando? Deja de hacerlo. Es igual que masticar hielo: puede fracturarte los dientes.

 

Fuente: http://www.biobiochile.cl/2014/08/30/los-6-malos-habitos-que-destruyen-tus-dientes.shtml

 

Los dientes están compuestos, entre otras, por el esmalte y la dentina. El esmalte es transparente, por tanto, lo que en realidad determina el color de nuestros dientes es la composición de la dentina, también llamada “croma”.

La dentina es de  color amarillento y su intensidad depende del grosor y la calidad de la misma. De hecho, no todos los dientes presentan el mismo color. Los caninos, por ejemplo, tienen una dentina más gruesa que el resto, por lo que suelen tener una coloración más oscura.

Asimismo, si os fijáis, el color no es uniforme en el mismo diente, siendo más claro en la parte incisal y más oscura en la que se ubica junto a la encía (cervical). Del mismo modo, los dientes de leche suelen ser más blanco al tener menos dentina.

Por el contrario, cuanto más liso y uniforme sea el esmalte, compuesto por cristales de hidroxiapatita, sustancia orgánica y agua, más luz reflejará y más brillo proporcionará al diente. Sin embargo el desgaste del esmalte, propio del uso y el paso del tiempo hace que el color de los dientes se oscurezca progresivamente, esencialmente porque en su composición pasa a predominar la materia orgánica sobre los cristales de hidroxiapatita.

Factores que pueden cambiar el color de los dientes
Además del paso del tiempo, que es el principal causante del oscurecimiento de los dientes, hay otros factores que provocan su pérdida de brillo:

  • Higiene dental deficitaria.
  • Deterioro del esmalte dental (edad).
  • El tipo de alimentación (café, alimentos con pigmentos).
  • El tabaco.
  • Exceso de flúor.
  • Uso continuado de dentífricos y colutorios con clorhexidina.
  • Algunos medicamentos.

La sonrisa es una de las formas de comunicación más importantes en nuestra sociedad. Con una sonrisa transmitimos todo… alegría, aprobación, respeto, cortesía…

Por ello, es tan importante sentirnos SEGUROS Y CÓMODOS CON NUESTRA SONRISA, para poder sácala el máximo partido y poder reír y sonreír sin ningún reparo.

La clave para mantener una sonrisa saludable es la higiene bucal y las visitas periódicas al odontólogo.

En Clínica Dental Luis Miguel ofrecemos una atención personalizada a todos nuestros clientes, de tal manera que podamos reparar sus sonrisas en un ambiente acogedor y con las últimas tecnologías, apartando la vieja imagen que todos tenemos de los consultorios dentales.

Entre los servicios que ofrecemos, se encuentran los tratamientos estéticos, que, a base de pequeñas modificaciones, producen una sensación de profunda mejora en la sonrisa:

  • Blanqueamiento Dental. La sesión clínica dura una hora aproximadamente, y, una vez realizado el blanqueamiento, se da al cliente un gel de mantenimiento para aplicarse por la noche durante una semana.
  • Coronas de Zirconio. El diente parece más natural que con otros materiales, ya que el zirconio aporta la translucidad de un diente normal, ya que no contiene metal.
  • Incrustaciones Cosméticas. Se realizan también con Zirconio, aportando naturalidad.

Si no sonríes como te gustaría, acércate a nuestras instalaciones, o infórmate más en profundidad en nuestra Página Web.

Tu sonrisa lo dice todo de ti… CUÍDALA

sonrisa bonita

No hay nada que estropee más un rostro bonito que una sonrisa amarillenta.

La lista de productos que amarillean los dientes es variada: café, té, vino tinto, la salsa de soja… No obstante, hoy os traemos una serie de alimentos que producen el efecto contrario, es decir, que te ayudarán a conservar una sonrisa blanca y deslumbrante.

  • Consumir fresas además de ser un deleite puede resultar muy benéfico para blanquear los dientes, pues contiene ácido málico que además de blanquear, ayuda a eliminar bacterias y por lo tanto, a mantener una buena higiene bucal.
  • Zanahoria, apio, rábano… Los vegetales crujientes te ayudan a retirar los restos de comida que después acaban produciendo manchas en la superficie. Además son ricos en vitamina C, que cuida las encías y ayuda a combatir la gingivitis.
  • Comer manzanas es algo muy parecido a utilizar el cepillo de dientes ya que combate la placa y pule incluso a las encías.
  • Productos lácteos. El queso tiene un enorme contenido de calcio y fósforo por lo que neutraliza el ácido y repone minerales del esmalte. La leche y el yogurt limpian y cuidan las encías gracias a sus altos índices de ácido láctico.

Las frutas cítricas como el limón y la naranja, contienen buenas cantidades de vitamina C que aumenta la producción de la saliva y favorece con ella el blanqueamiento y la limpieza dental. Estos alimentos tienen una ventaja excepcional, pues proporcionan blancura y brillo a los dientes. Sin embargo, se debe tener mucho cuidado, pues también pueden ser perjudiciales si se abusa de ellos.

ALIMENTOS QUE BLANQUEAN TUS DIENTES

limpieza dental

Esta es la duda que les surge a muchas personas preocupadas por su salud dental. No hay una respuesta óptima, ya que tanto el cepillo de dientes manual como el cepillo eléctrico pueden ser igual de eficaces en la limpieza dental siempre y cuando se utilicen correctamente. Sin embargo, no todo el mundo sabe cómo usarlo, por eso el cepillo eléctrico se impone al manual por sus múltiples ventajas:

  • La velocidad de giro del cabezal hace que la limpieza dental se complete en menos tiempo que con el manual y más cómodamente.
  • Hay que apretar menos a la hora de eliminar la placa bacteriana.
  • Facilita que los niños cumplan con la obligación de lavarse los dientes, ya que lo consideran divertido y esto les motiva a ello.
  • Se ha demostrado que el cepillo eléctrico elimina más cantidad de placa que el manual.

 

Si se opta por utilizar el cepillo eléctrico conviene tener en cuenta una serie de factores:

  • Los cabezales deben cambiarse cada tres meses (igual que con el cepillo manual) para que mantengan su eficacia.
  • Los más aconsejables son aquellos que disponen de botón de parada y temporizador, que avisa cuando debe cambiarse a otro cuadrante de la dentadura.
  • Cuando hay enfermedad periodontal conviene no utilizarlo hasta que se haya resuelto el problema, ya que la fuerza rotatoria del cabezal puede hacer que se retraiga la encía.

cepillo o

En la entrada de hoy desde Clínica dental Roberdent queremos daros unos consejos para poder evitar el sangrado de encías:

El cepillado no debe ser enérgico ya que podrías producir lesiones en una encía sensible. El cepillado debe durar al menos dos o tres minutos. Debe realizarse en todos los dientes y en todas sus caras, teniendo especial cuidado en las zonas donde el diente está en contacto con la encía.

Es importante mantener  una rutina a la hora de cepillarnos los dientes, empezando siempre por el mismo lado, recorriendo todos los dientes de la zona superior y después la inferior, por la cara interna, por la cara externa y por dónde masticamos, para no olvidarnos de ninguna zona. Debemos cepillarnos también la lengua ya que en ella se acumulan muchas bacterias que pueden afectar a la salud de nuestra boca.

No es necesario poner mucha pasta de dientes en el cepillo. Lo importante es el masaje de las encías y el proceso de eliminación de la placa bacteriana. No obstante la pasta de dientes contribuye a que el cepillado sea más agradable, aportando flúor que protege contra la caries.

Se debe usar la seda dental en los espacios entre un diente y otro, ya que la seda elimina restos y placa en una zona donde es más difícil conseguirlo sólo con el cepillo.

Existen en la actualidad una serie de aditamentos que nos facilitan la eliminación de la placa en las distintas zonas como son, los cepillos eléctricos, los cepillos interproximales, los limpiadores linguales y la cinta dental. Todos ellos ayudan a conseguir unas encías limpias, sanas y fuertes.

Desde Clínica Dental Luís Miguel Ruíz queremos contaros que es una limpieza dental y los beneficios que le proporcionará a vuestra salud bucodental.

La limpieza dental, o  profilaxis dental,  consiste en la eliminación de sarro dental, placa bacteriana y manchas superficiales mediante ultrasonidos. Este procedimiento ayudará a cuidar vuestra salud dental

Es uno de los procedimientos dentales claves para conservar la salud dental y mantener las encías libres de la enfermedad periodontal.

A la hora de realizar una limpieza dental, de manera óptima, se deben de seguir una serie de pasos:

  • Evaluación y diagnóstico de la salud bucodental.
  • Eliminación del sarro dental mediante ultrasonidos.
  • Pulido y remoción de manchas dentales con cepillos especializados y pastas abrasivas.
  • Aeropulidor para pulir las manchas más complicadas y mejorar la coloración.
  • Aplicación tópica de fluor para fortalecer el esmalte.
  • Repaso técnicas de cepillado con cepillos interproximales, seda, waterpik.

Ventajas de la limpieza dental

  • Ayuda a combatir la enfermedad periodontal
  • Previene enfermedades bucodentales.
  • No es agresivo para el paciente.
  • A pesar de los mitos de que las limpiezas eliminan el esmalte del diente, los ultrasonidos solo actúan sobre el sarro calcificado.

Ya os hemos dicho las ventajas que trae consigo realizarse una limpieza dental, ahora tú debes preguntarte si necesitas una y acudir a un especialista.

¡Pide cita en nuestra clínica!

8-5-14