Tus encías hablan de tu salud: enfermedades relacionadas con ella

Empieza como un simple sangrado de encías (gingivitis) y, sin dolor ni más molestias, puede acabar convirtiéndose en una enfermedad periodontal avanzada (antes llamada piorrea), capaz de hacerte perder todas tus piezas dentales. Lo que no se conoce tanto es que la enfermedad de las encías está relacionada con muchas otras patologías inflamatorias. “Tratar la inflamación puede ayudar a controlar la enfermedad periodontal y a prevenir otras, incluso graves”, explica el dr. Carlos de los Santos, médico estomatólogo y director médico del Espacio de Salud DKV Madrid.e Descubre algunas de ellas.

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Arterias y corazón

Cuando Olga, de 56 años, acudió al dentista por una enfermedad periodontal que estaba a punto de hacerle perder varias piezas dentales, este le preguntó por su tensión arterial y algunos resultados de la última analítica que le habían hecho. Las respuestas confirmaron sus sospechas: Olga tenía un alto riesgo cardiovascular.  “Los dentistas sabemos que las personas con enfermedad periodontal avanzada tienen mayor riesgo coronario que las que tienen encías sanas”, explica el dr. De los Santos. Por eso, además de tratar el problema de las encías (que puede o no requerir la extracción de piezas dentales), los dentistas aconsejan a esos pacientes que acudan al cardiólogo para que estudie el caso y decida el tratamiento a seguir.

Diabetes

Un mal control de los niveles de azúcar aumenta el riesgo de enfermedad periodontal y, a la vez, este problema hace más difícil controlar los niveles de azúcar. ¿El consejo para los diabéticos? “Que, por un lado, eviten el deterioro de las encías manteniendo un riguroso control de los niveles de azúcar y, por otro, se cepillen bien los dientes, utilicen la seda dental después de cada comida y se revisen al menos una vez al año”, explica el especialista.

Boca seca

Del 0,5 al 3% de los españoles padecen síndrome de Sjögren, una enfermedad en la que las defensas atacan las glándulas productoras de humedad (saliva, lágrimas, sudor…). “Como la saliva protege a dientes y encías frente a las bacterias causantes de gingivitis y caries, las personas con boca seca tenemos un mayor riesgo de problemas dentales, incluida la enfermedad periodontal, razón por la cual tenemos que acudir muy a menudo al dentista”, cuenta Rocío Gómez, de 48 años y que lleva más de una década batallando con esta enfermedad. Otras causas que pueden provocar boca seca están en el botiquín: antihistamínicos, descongestionantes, analgésicos y antidepresivos son algunos de los medicamentos que pueden estar detrás del problema.

Estrés

“Los dentistas tenemos un indicador de estrés muy claro: el bruxismo”, explica el odontólogo. Además, de que ese continuo chirriar de dientes deteriora las piezas dentales, el propio estrés supone un riesgo en sí mismo. “La razón son los altos niveles de la hormona cortisol que producimos en situaciones de estrés: poseen un efecto inflamatorio en las encías y otros tejidos”, concluye el experto. Además de ese efecto, hay estudios que revelan que más del 50% de las personas con estrés descuidan su boca y no se cepillan ni utilizan la seda dental debidamente.

Osteoporosis

“Muchas mujeres olvidan que esta enfermedad afecta a todos los huesos del organismo, incluidos los maxilares, lo cual puede dar lugar a pérdida de piezas dentales. De hecho, no es infrecuente detectar problemas de densidad ósea en la consulta”, explica el dr. De los Santos. Y mucho cuidado: un tipo de medicamento usado contra la osteoporosis (los bisfosfonatos) aumenta el riesgo de muerte del hueso de los maxilares si, mientras se consume, se realizan intervenciones sobre ellos (extracciones, implantes…). Fumar y el exceso de alcohol son otros factores asociados al estrés que afectan muy negativamente a la salud dental.

Problemas hematológicos

“Cuando vi a Begoña, de 30 años, pensé enseguida en una anemia: sus encías tenían un tono pálido y sangraban con facilidad. Además, tenía la lengua hinchada y suave (lo que se conoce como glositis). Le expliqué que aquellos eran síntomas de anemia y que debía acudir al médico cuanto antes”, recuerda el estomatólogo.

En la anemia, el organismo tiene déficit de glóbulos rojos o bien los glóbulos rojos no contienen suficiente hemoglobina, proteína encargada de transportar el oxígeno a los tejidos de todo el organismo. Pero existen otras enfermedades hematológicas no tan comunes (leucemia, linfomas, agranulocitosis…) que también tienen manifestaciones a nivel bucal y de las encías que el dentista puede reconocer.

Bulimia

“Recuerdo perfectamente el caso de Diana, una chica de 21 años, con todo el esmalte de los dientes erosionado. Diana me explicó que había padecido bulimia y que acudir el dentista era parte de su programa de rehabilitación”, rememora el dr. Carlos de los Santos.

La bulimia es un trastorno de comportamiento alimentario que se caracteriza por darse atracones de comida seguidos de episodios en los que el enfermo se provoca el vómito. “Los vómitos continuos acaban erosionando el esmalte dental y provocan inflamación en la boca, la garganta y las glándulas salivares, además de mal aliento”, señala el especialista.

Bulimia, anorexia y otros trastornos de este tipo provocan deficiencias nutricionales capaces de afectar tanto a la salud dental como a la general y, si no se tratan, poner en riesgo la vida.

Enfermedad renal

Suena extraño, pero haber perdido piezas dentales aumenta el riesgo de desarrollar problemas renales en personas adultas. “Cómo está relacionada la pérdida de piezas dentales con la enfermedad renal es algo que no está del todo aclarado, pero se cree que tiene que ver de nuevo con la inflamación crónica”, explica el doctor Carlos de los Santos. “Cuidar la salud dental y de las encías ayuda a reducir el riesgo de desarrollar problemas de riñón”, añade.

Parto prematuro

Si estás embarazada y tienes enfermedad de las encías, tienes mayor riesgo de dar a luz prematuramente o de tener un bebé con bajo peso. Tampoco en este caso se sabe exactamente cómo se relacionan ambos problemas, aunque se cita una vez más la inflamación crónica o posibles infecciones bucales como el motivo. En casos en los que no existen infecciones ni enfermedad periodontal, el problema puede estar relacionado con cambios hormonales típicos del embarazo. El consejo del experto: “Hablar con el obstetra, ginecólogo o dentista para saber cómo protegerse y proteger al bebé de este riesgo”.

¿Cómo son unas encías sanas?

Su aspecto es rosado y firme, no rojizo ni inflamado. Los dientes se ven brillantes y lisos, y aparecen firmemente adheridos a ellas. Mantener las encías con ese aspecto saludable exige una buena higiene oral: cepillarse los dientes al menos dos veces al día, utilizar el hilo dental una vez al día, acudir al dentista con regularidad y no fumar.

En cuanto al empleo de enjuagues bucales, el doctor De los Santos recomienda utilizarlos siempre bajo supervisión médica. “Con una patología gingival, tu odontólogo te dirá cuál y por cuánto tiempo lo debes utilizar”, explica este experto.

Fuente: www.mujerhoy.com

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